Felis ha estado meses enfermo sin salir de casa debido al rechazo total que Fina le dió trás exponerle su amor apasionado. Al llegar la primavera poco a poco se ha ido encontrando mejor y cree que ya puede enfrentarse con sus fantasmas, Barcelona es una ciudad colorista y sus calles están repletas de jovenes alegres y ruidosos, es miercoles y la reunión de amigos está pendiente de su llegada.
Felis.- (Con rostro tranquilo, sortea las mesas del bar) Buenas tardes.
Anna.- Que susto nos has dado, creiamos que no salías de esta, te tomas las cosas demasiado a la tremenda.
Carlos.- Sin tu presencia, nuestras reuniones no tienen sentido, eras el alma, te hemos llamado infinidad de veces.
Alejandro.- Cuentanos, ¿Como te sientes?.
Felis.- Estoy mejor pero he tenido una depresión que no me permitía salir de casa.
Juana.- Para que están los amigos, ¿no tienes confianza con ninguno?.
Felis.- Bueno ya estoy aquí no me riñais, ¿Quereis que me vuelva a casa?.
Juana.- No, va, cuenta que te pasó.
Felis.- Fina, fue tan cruel al decirme que no me quería.
Anna.- A veces es mejor ser claro y tajante.
Felis.- Si pero yo la he querido tanto.
Anna.- Sin fundamento, ella no creo que te diera pie, para desarrollar esos sentimientos.
Felis.- Siempre me contaba sus penas y recurría a mi para todo.
Anna.- Es su forma de ser, ella es muy abierta pero nada más, te veía como un buen amigo.
Felis.- Amigo… ¿Que significa?.
Anna.- Su confidente pero nada más.